Yanina Buta desnuda en Interviú. La Campeona del Mundo de Muay Thai reside en Las Palmas de Gran Canaria
Yanina Buta vive en Las Palmas de Gran Canaria, aunque de procedencia Rumana, tiene 30 años y cuatro hijos y trabaja de jefa de seguridad en una discoteca de playa del Inglés, en el sur de Gran Canaria. Es campeona de Muay Thai y sueña con representar a España… Ver información en interviú
Yanina Buta, campeona de Muay Thai desnuda
—El muay thai es un deporte de contacto donde vale casi todo: patadas, golpes con el puño, rodillas, espinillas, codos… ¿Por qué le dio por practicarlo?
—Porque después de todo lo que me ha pasado, me encanta el riesgo y no me da miedo nada. Eso sí, hay que estar un poco loca, ser rápida, disciplinada y echarle muchos huevos.
—¿Aprendió a pelear por necesidad?
—Sí. Como me han levantado tantas veces la mano y como me han dado tantos golpes, tuve que aprender a defenderme. A los 14 años me violaron. Me casé muy joven y tengo cuatro hijos en Rumanía, pero mi ex marido era muy celoso y me levantó muchas veces la mano. Me pegaba tanto, que aprendí a esquivar los golpes y a pegar. Si no me hubiera maltratado durante siete años…
—¿Ni conocería el muay thai?
—Seguro. Por eso soy tan rápida y sé utilizar todas las partes de mi cuerpo: puños, codos rodilla, tibia… Pero es un deporte de acción, de contacto, no de salvajes.
—¿Y no le hacen daño cuando le dan un rodillazo?
—Si no te dan, no aprendes. Me han dado muchos primeros guantazos, pero no permito que me den el segundo. Y sí, en el ring también me llevo buenas hostias; pero como hay reglas, no te dan tantas como en la vida.
—¿Qué cualidades se necesitan para practicar muay thai?
—Tener reflejos, rapidez, fuerza, agilidad, una buena guardia, autocontrol y leer bien el combate para descubrir la técnica de tu rival. Pego con los puños, con el codo, con la tibia, con la rodilla… En este deporte, el que se queda de pie gana.
—¿Cuántos combates ha disputado?
—Doce, siete en Rumania y cinco en España. Y los he ganado todos. Siete por KO; por eso soy campeona de Europa y en un par de años espero ser una de las mejores del mundo. El 26 de agosto pelearé en Madrid y luego me encantaría viajar a Tailandia para descubrir todos los secretos de este deporte.
—¿Con qué sueña?
—Con traer de Rumanía a mis cuatro hijos y poder representar a España, un país al que adoro porque, aunque también me las ha hecho pasar putas, me ha dado la oportunidad de rehacer mi vida y ser feliz.
—¿Lo dice porque no tenía papeles?
—Sí, pero por fin ya soy legal. Quiero ser española, y cuando obtenga la nacionalización, renunciaré a la rumana. Vivir en España es increíble, otro mundo. Aquí se respeta a las mujeres.
—¿Qué siente cuando está en el ring?
—Antes de subir, tengo mucho miedo. Luego, cuando doy el primer puñetazo, suelto adrenalina y me siento liberada. Cuando doy un golpe, lo doy con rabia.
—¿Qué pensarán de usted las mujeres que hacen pilates?
—Algunas dirán que estoy zumbada y que acabaré sonada. Pero eso pasa cuando te pega una persona que te quiere y te pilla desprevenida. Ésos son los peores golpes; ya digo que en el ring hay reglas.
—¿Qué le falta para ser la mejor?
—Poder entrenarme nueve horas diarias. Pero como envío todos los meses 500 euros a mis hijos…
—Trabaja todas las noches en una discoteca en la playa del Inglés.
—Sí, pero de jefa de seguridad. Me gano la vida honradamente para mantener a Alejandro, de 13 años; Laurenci, de 12; Gabriel, de 10, y Marisa, de 8.
—O sea, que conoce bien el mundo de la noche.
—Por desgracia. La gente con un par de copas se pasa mucho, y más si quien le da órdenes es una mujer. He tenido que romper muchas narices para hacerme respetar.
—Carácter no le falta.
—Para sobrevivir hay que tenerlo y ser valiente; de lo contrario no estaría aquí. Por eso recomiendo a las mujeres que sepan defenderse para que nadie les levante la mano y les amargue la vida. A mí me maltrataron durante siete años, pero ya nadie más me pondrá la mano encima.
—¿Es feliz en Las Palmas?
—Como muchos de mis compatriotas hacen cosas de las que me avergüenzo, me han puteado por el hecho de ser rumana. Pero nunca me he rendido.
—¿Cuánto le pagan por cada combate?
—No mucho, 100 euros. Pero si llego a ser la mejor del mundo, tendré representante y…
—Que le den tantos palos sólo por 100 euros…
—No me dan tantos. Si no estuviera bien preparada, física y psíquicamente, no pelearía. Además, antes de subir al ring me hacen todo tipo de controles y análisis.
—¿Por qué debo verla pelear?
—Además de por morbo, para que descubras mi técnica, mi agilidad, mi rapidez… Y encima podrás apostar.
—Explíquese.
—Nunca me he fijado, pero creo que la gente apuesta muchos euros en los combates.
—¿Le han propuesto hacer una pelea privada?
—Sé que hay millonarios que lo pagarían todo, pero sería ilegal, y a eso no me presto.
—Y quiere ser guardaespaldas…
—Sí. Y por lo que se gana, no me importaría ser escolta privado en el País Vasco. El peligro no me da miedo. Después de lo que he pasado, a temperamento, responsabilidad y autocontrol, no me gana nadie.
—Tras lo vivido, ¿qué es lo que más le duele?
—Ver cómo se drogan y pierden su dignidad chicas de 16 años. Destruyen su futuro, pero no puedo hacer nada para evitarlo. Si tuviera el teléfono de sus madres, las llamaría.
Archivado bajo: Actualidad, Deportes, Desnudos, Muay tai | Etiquetado: campeona del mundo, chicas, chicas desnudas, Muay Thai, Yanina Buta




















































hola soy un practicante de artes marciales desde que tengo uso de razón y la conducta de esta thai me averguenza, muestra un caracter violento y romper y narices que bonito queda eso, usted no practica ningún arte marcial es una buscapleitos, hay que seguir adelante y no vivir en el pasado un saludo y animos cualquier aclaración canaryisland26@hotmail.com